Formatos de imagen explicados: JPEG, PNG, WebP, AVIF y HEIC
La misma foto puede ser un archivo de 4 MB o uno de 400 KB y verse casi igual. La diferencia está en el formato y en cómo comprime: qué descarta, qué conserva y qué puede guardar además de la imagen. Esta guía explica los cinco formatos que es más probable que encuentres, cuál usar para cada cosa y por qué una foto del iPhone a veces no se abre en otro dispositivo.
Con pérdida y sin pérdida
Todos los formatos comprimen la imagen; la cuestión es si descartan algo.
Los formatos con pérdida —JPEG, WebP con pérdida, AVIF y HEIC— descartan detalles que difícilmente echará de menos el ojo, y así una foto llega a ser diez veces más pequeña. Cada vez que un archivo con pérdida se edita y se vuelve a guardar, se pierde un poco más.
Los formatos sin pérdida —PNG y WebP sin pérdida— conservan cada píxel exactamente. Son la opción adecuada para capturas de pantalla, logotipos, diagramas y cualquier cosa con bordes nítidos o texto, donde la compresión con pérdida deja manchas visibles. Con fotografías producen archivos muchas veces más grandes sin ninguna mejora visible.
Los cinco formatos de un vistazo
| Formato | Compresión | Transparencia | Ideal para | Dónde se abre |
|---|---|---|---|---|
JPEG | Con pérdida | No | Fotos que deben abrirse en cualquier parte | En todas partes |
PNG | Sin pérdida | Sí | Capturas de pantalla, logotipos, gráficos con texto | En todas partes |
WebP | Con o sin pérdida | Sí | Fotos y gráficos en sitios web | Todos los navegadores actuales; la mayoría de los editores |
AVIF | Con o sin pérdida | Sí | Las imágenes web más pequeñas | Todos los navegadores actuales; menos editores |
HEIC | Con pérdida | Sí | Fotos tomadas con iPhone y iPad | Dispositivos Apple; Windows con una extensión; entre los navegadores, solo Safari |
Por qué tu iPhone guarda las fotos en HEIC
Desde iOS 11, en 2017, el iPhone guarda las fotos en HEIC de forma predeterminada; el ajuste se llama Alta eficiencia. HEIC almacena la imagen con la misma compresión que usa el vídeo HEVC, lo que normalmente deja una foto en torno a la mitad del tamaño de un JPEG de calidad similar. En un teléfono que hace miles de fotos, eso supone mucho espacio de almacenamiento.
El precio es la compatibilidad. HEVC está sujeto a licencias de patentes, así que el soporte fuera de Apple es irregular: Windows necesita una extensión, muchos formularios web y programas antiguos rechazan el archivo y, entre los navegadores, solo Safari 17 y versiones posteriores pueden mostrarlo. Por eso una foto HEIC puede abrirse sin problemas en el teléfono y fallar en cuanto sale de él.
Hay tres formas de evitarlo:
- Cambia el formato de la cámara a Más compatible en Ajustes → Cámara → Formatos. A partir de entonces, las fotos nuevas se guardan en JPEG.
- Deja seleccionada la opción Automático en Ajustes → Fotos → Transferir a Mac o PC, para que el teléfono convierta a JPEG al copiar las fotos a un ordenador por cable.
- Convierte los archivos que necesites compartir. El conversor de nTools lo hace en tu navegador, sin subir la foto.
Qué formato usar
- Compartir una foto con cualquiera, en cualquier lugar: JPEG. Es el único formato que aceptan todos los dispositivos, aplicaciones y formularios.
- Captura de pantalla, logotipo, diagrama o cualquier cosa con texto: PNG. Los bordes nítidos siguen nítidos y se conserva la transparencia.
- Imágenes en tu propio sitio web: WebP o AVIF. Ambos son compatibles con todos los navegadores actuales y suelen ser mucho más pequeños que JPEG. AVIF a menudo es aún más pequeño, pero tarda más en codificarse y lo admiten menos programas de edición.
- Conservar los originales de un iPhone: HEIC sirve para almacenarlos; convierte copias cuando necesites enviarlas a otro sitio.
Cómo reducir el tamaño de una imagen
Dos ajustes hacen casi todo el trabajo, y el primero importa más.
Resolución. Una foto de móvil suele tener 4.000 píxeles de ancho, mientras que una página web o un correo la muestran quizá a 1.200. Reducir a la mitad el ancho y el alto elimina tres cuartas partes de los píxeles y, por lo general, reduce el archivo más o menos en la misma proporción antes siquiera de tocar la calidad.
Calidad. En JPEG y WebP, un ajuste de calidad de alrededor de 75–85 suele ser indistinguible del original al tamaño de visualización normal, y ocupa mucho menos que con 100. Por debajo de 60, aproximadamente, empiezan a verse bloques y bordes borrosos.
Convertir un JPEG a PNG nunca lo hace más pequeño ni mejor: PNG conserva fielmente una imagen que ya ha perdido su detalle, en un archivo mucho más grande.
Qué lleva una foto además de la imagen
Las fotos de teléfonos y cámaras incluyen metadatos, conocidos como EXIF: la fecha y la hora, el modelo de cámara, los ajustes de exposición y, a menudo, la posición GPS donde se tomó la foto. Publicar el archivo original puede revelar dónde vives.
Muchas redes sociales eliminan estos datos cuando subes la foto. El correo electrónico, las aplicaciones de mensajería que envían el archivo original y los enlaces para compartir archivos normalmente no. Cuando la ubicación importa, revisa los detalles de la foto antes de enviarla o envía una copia convertida: el conversor HEIC de nTools, por ejemplo, no copia los metadatos en el JPEG que genera.
Preguntas frecuentes
¿HEIC tiene mejor calidad que JPEG?
Con el mismo tamaño de archivo, sí, y normalmente de forma apreciable. Con la misma calidad, los archivos HEIC son más pequeños. Convertir un HEIC a JPEG con calidad alta mantiene el mismo aspecto de la foto, con un tamaño mayor.
¿Por qué convertir un JPEG a PNG hace que el archivo sea más grande?
PNG es un formato sin pérdida, así que guarda exactamente cada píxel del JPEG ya comprimido, incluidos sus artefactos. No puede recuperar lo que JPEG descartó.
¿Ya puedo usar WebP en todas partes?
En sitios web, sí: todos los navegadores actuales lo admiten. Como archivo para enviar a otras personas, JPEG sigue siendo más seguro, porque algunos programas antiguos y formularios online rechazan WebP.
¿Hacer una captura de pantalla de una foto elimina su ubicación?
Sí, una captura de pantalla es una imagen nueva sin los datos EXIF del original, pero también pierde resolución y calidad. Convertir o exportar sin metadatos es la mejor opción.